15 dic 2007

Nuevos aires...


Yo quisiera tenerte frente a mí para poder gritarte, en muchos tonos y en muchos idiomas que es un absurdo todo este drama, que no necesito un abrazo de despedida, que un paso más o un paso menos antes de irme para continuar con la parodia de lo que la gente normal llama una relación es totalmente innecesario. Decirte de mil maneras que ya entendí que todos los pasos crueles y déspotas para con mi persona tenían como fin demostrarme que era absurdo aferrarme a tu piel, a tu olor, a las orillas de tu cuerpo y que querías que me encuentre con la parte lógica de mi cabeza para poder decirme a mí misma que es una estupidez estar encadenada a alguien que no tiene un corazón sino un simple pedazo de piedra dentro del pecho.


Puede que esto esté escrito con palabras que nadie consiga entender. Pero sé que hay un pequeño grupo de personas que cuando lo lean lo van a comprender. Y también sé que la persona en cuestión podría leerlo mil veces sin percatarse que es a ella a quien va dirigida esta incongruencia.


Ahora sólo me queda aferrarme a lo que me dijeron dos grandes amigas: "todo lo que tenga que limpiarse, será limpiado en otros aires..."


Sólo necesito visualizar el camino y empezar con lo nuevo, dejando atrás todo aquello que fue y todo aquello que no pudo ser. Sólo así podré lograr que cicatricen las heridas que tengo en el corazón porque yo, lamento decirles, no tengo un pedazo de piedra en el pecho, señores...

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