30 ene 2008


"It's over..."





mierda, ojalá lo que me dicen tus ojos coincidiera con lo que me dicen tus labios...

27 ene 2008

Y...


Y nadie me escuchaba...


Y nadie me prestaba atención...


Y tenía muchas ganas de llorar...


Y tenía que disimular, sabiendo lo mal que hace no expresar las emociones que uno siente...



...peronadiemeescuchabanadiemeprestabaatención...


...entoncesnolloréymeaguanté... y me puse la máscara


"because I'm such a nice girl"

='(



Hoy estoy triste...





Extraño a mi familia, a mis amigos, mi casa...







Y hoy más que nunca me da por el centro de las bolas sus caras de orto...


Hoy, como diría una de las personas más pesimistas que conocí acá,


I'm feeling like shit...

25 ene 2008

¡¡¡por todos los cielos!!!


Para que quede registrado que Savannah sí tiene algo lindo...

no te salió


notesaliónotesaliónotesalió...



te llenaste la boca de palabras, pero igual notesalió...



trataste de darme la espalda y te enredaste con tus propios pies...



¿y todo por qué? porquenotesalió



y por más que me muera cada vez que te veo, estoy contenta...



...porquenotesalió...

19 ene 2008

Deseos #2




Ya no sabía cómo había llegado hasta este punto.




Se acordaba la primera vez que lo había visto. Era un simple individuo con el que cruzaría saludos y palabras amables, y nada más. Ni siquiera le atraía.




Hasta que tuvo la magnífica idea de hacerle compañía porque se sentía muy sola y presentía que él estaría aburrido. ¿Y todo para qué? Para terminar enredándose en una conversación que duró más de lo previsto y terminar al final de la noche con un par de coqueteos traviesos, ni siquiera sabía por qué, porque en realidad no lo había encontrado tan atractivo. Sí se había dado cuenta de su carisma, claro. ¿Quién no? Era simpático y todos a su alrededor bromeaban con que le tenían miedo porque era un poco loco. Ella sabía muy bien que a veces un carisma diferente o demasiada simpatía hacían que la gente piense en locura.




Pero eso había sido todo. Hasta que un coqueteo llevó a otro coqueteo. Las cosas fueron sucediéndose y cuando se quiso dar cuenta, pasaba más tiempo del que hubiese debido con él. Él, desafortunadamente, había intentado ganársela con demasiadas palabras, obviamente sin saber que las palabras eran la trampa preferida de ella y que sabía utilizarlas muy bien.




Y así, ya no recordaba cómo, ya ninguno de los dos se contuvo y terminaron juntos en una misma cama, a muy pocos centímetros uno del otro y deseándose aún cuando no se habían tocado. Pasaron por la misma conversación de siempre: los "no está bien que hagamos esto" y los "debemos parar". Simples frases que se dijeron como meros formalismos, porque pocos minutos después estaban más cerca de lo que hubiesen debido y deseándose más de lo que hubiesen podido soportar.




Desafortunadamente, o afortunadamente, dependiendo siempre de quién lo evalúe, él recuperó la cordura a tiempo y le explicó a ella, aunque sus palabras eran más para convencerse a sí mismo que eso era un error, que simplemente debían contenerse y atribuyó todo aquello a su fuerza de voluntad y autodominio. Dos cualidades que ella realmente no poseía.

Y eso sería todo...


Se obligaba a no pensar. Ese no era él, simplemente ese no podía ser él.



Las cosas habían llegado demasiado lejos, y era muy conciente que nadie más que él lo había permitido. El problema era que ella tenía algo, ese no se qué que lo atraía. Y simplemente no podía evitarlo, sus palabras lo provocaban, su sonrisa lo atraía y no podía, simplemente no lograba quedarse callado cuando la tenía enfrente. Y no era porque ella fuera más interesante o más atractiva que su enamorada. Ella simplemente era diferente.



Era diferente a los demás porque, precisamente, venía de un lugar completamente distinto. Y eso le gustaba, pero a la vez lo asustaba. Se sorprendió más de una vez flirteando con ella y disfrutando que ella se sumara a su juego; conciente, aunque muy en el fondo, que no era correcto pero, simplemente, no podía evitarlo.



Y, así como así, las cosas fueron saliéndose de control, y se encontró atrapado en una red de palabras que iban y venían, que eran como una trampa, pero simplemente no tuvo en cuenta que las palabras justamente eran el fuerte de ella, y pasó de estar seguro de tener este juego bajo control a encontrarse en una gran desventaja con ella. Porque ella no tenía nada que perder. Al subestimarla desde el principio, se perdió de observar sus cualidades y ahora ya era demasiado tarde.



De repente, se vio arrastrado a su habitación. Estaba en su cama, donde grandes porciones de piel comenzaba a salir a la superficie, sentía su aliento demasiado cerca, pero ni siquiera era una cuestión de no poder escapar. Él no quería escapar. Cuando reaccionó, se encontró con que su piel se estaba preguntando desesperadamente como se sentiría la piel desnuda de ella mezclada con la suya. La buscó a su lado y no la encontró porque, justamente, la tenía encima suyo pidiéndole sin palabras que se dejara llevar, que esto era sólo un juego, que cuando terminara se convertiría en un recuerdo y eso sería todo...







Y eso sería todo...

15 ene 2008

...

Simplemente había llegado a la conclusión, aunque siempre lo había sabido, de que nunca nada estuvo dicho, de que las cosas podían cambiar. Era por eso que tal vez, lo que había pensado que era su camino, su sendero por recorrer, en realidad no se sentía igual. Es más, estaba segura que su lugar podría estar en cualquier punto del globo, menos allí donde precisamente se encontraba.

Y una vez más, como todas las veces que algo similar sucedía, empezaba a escuchar voces ajenas, en lugar de la suya, y comenzaba a juzgar sus decisiones y deseos basándose en lo que los demás creían o querían creer.

Pero se estaba olvidando de algo: era ella la que se encontraba allí, no quienes opinaban y daban razones inútiles.

"Escucha tu propia voz, lo que tu corazón te dice", le había dicho una voz amiga.

Y su voz le decía: "Eres autosuficiente, inteligente y tienes bien en claro cuál es tu leyenda personal en esta tierra. Pues, entonces, por favor, confía en tí misma y en lo que estás sintiendo. ¿Cuántas veces en el pasado te arrepentiste de no haber seguido tus instintos? Miles, millones... "

Y se acordó de aquella frase que la acompañó tanto tiempo. Y supo que su destino no era un destino ordinario, lo sentía bien adentro, como una espina clavada en la carne. Y sabía que siempre, siempre, iban a haber posibilidades en su camino. Y perdió el miedo.

"Quien no arriesga, nunca ganará..."

14 ene 2008

¡¡¡ATCHÍS!!!


Hoy estornudé después de tanto tiempo...






Pensar que en casa vivía quejándome de que no paraba de estornudar.

(¿¿¿???)

10 ene 2008

Fuegoooooooo!!!!!!!


Y así me quedé, con todo el fuego en la cabeza...
Esto hace mal a la salud, sépanlo.
Así que, si pueden, traten de evitarlo.

Deseos



De repente, simplemente quedaron mirandose uno al otro, muy cerca, carentes de palabras porque, en realidad, todo lo que había que decirse estaba en las miradas, en las expresiones, en todo; aún el entorno hablaba por sí solo.




Hasta que él formuló la pregunta que no debía ser formulada y ella dio la respuesta que no debía ser dada.






-¿Quieres que me vaya a casa?






-No, quiero que te quedes conmigo.






Y para hacer la despedida más difícil ella pudo leer, más precisamente sentir, tanto sensorial como extrasensorialmente que él quería quedarse, que aquella pregunta fue precisamente la que él quería formular y que aquella respuesta era la misma que él habría querido escuchar. Pero no, no era correcto. Había aptitudes y destrezas tales como la madurez y la responsabilidad que él como adulto debía desempeñar, cueste lo que cueste. Aunque los deseos no coincidieran con la realidad, aunque eso no era lo que él realmente deseaba. Así que tuvo que decirle las palabras que sus labios no querían pronunciar y dijo adiós, pero no se movió.






Ella cerró los ojos y, no sin antes pensar en mandar todo al diablo y simplemente besarlo porque sabía que él no se resistiría, lo incitó a que se vaya, llegando a preguntarse si tal vez él secretamente no habría estado deseando que ella insistiera.






Él se levantó y, mientras buscaba su abrigo, se esforzó por encontrar las palabras adecuadas, aunque fueran meros formalismos; pero ella simplemente lo calló diciéndole lo que sí debía decirse e intentando con toda la voluntad que le quedaba que él se marchara de una vez, porque aún retumbaban en su cabeza las palabras de él cuando le respondió "yo tampoco" a su "es que no puedo evitarlo."

***Mariposas vomitando***

*.- Do you want me to go home?

A.- No, I want you to stay with me. You know that...

(mirándose muy cerca, cara a cara)

*.- Aixa, I...

A.- (cierra los ojos) I know, I know... You don't need to say anything. I already know (vaya, que sí lo sabe). I just came here in the wrong time. Right?

*.- Yeah... (susurrando en su oído) But, believe me, if I were single things would be very different... 'cause I know I could blow your mind.



Vaya que sí lo sabía, lastimosamente lo sabía muy muy bien. Gracias a esa extraña y esporádica habilidad que Dios le dio, de ser capaz de leer miradas, sonrisas, personalidades y hasta tonos de voz.

Pero no, no era el momento ni el lugar y por supuesto no era la persona indicada. Historia bastante repetida en su vida...

9 ene 2008

...extrañando...




Vaya, no me había dado cuenta qué difícil es cuando se extraña. Lo que sea o quién sea, no importa, extrañar es una situación difícil.

Sobre todo cuando extraño alguien que entienda alguna de las "palabras raras" que uso. Alguien que entienda qué pasa cuando veo un chico lindo y me agarro la nariz. Alguien a quién poder decirle "derem!!" cuando se me presenta una ocasión que sería perfecta para un chiste. Alguien que me entienda, pero que realmente me entienda, cuando le digo que tengo un locutor adentro que a estas alturas ya está desesperado por salir.

Extraño nuestras bromas... Extraño reirme a carcajadas... Extraño mirarlas y con un sólo vistazo saber qué se les pasa por la cabeza, y también saber que ustedes saben qué se pasa por la mía.



Annya e Invisible, sí que las extraño...

5 ene 2008

(?)

Si... Hay veces que uno se levanta con la pierna izquierda y si, se siente así, medio raro...

Pero todo pasa... je

Cuando los Deseos Humanos Rozan la Estupidez

Debido al gran acontecimiento de encontrarme a 8000 km de distancia de mi ciudad (casi) natal, he decidido buscarme pasatiempos que me permitan olvidar, al menos temporariamente, que estoy muy, waaay muy lejos y que extraño muchísimo a mi gente.



Y esto se me ocurrió hoy, ya que al trabajar en un hotel y estar en el Front Desk, donde como somos nosotros la "cara de la empresa" y somos los que damos la "primera impresión" al cliente, también somos los primeros en encontrarnos con las grandes estupideces que pueden pasar por esas cabecitas de huésped que llevan consigo.



Y hoy fue la primera, bue, en realidad no, no fue la primera pero vamos a hacer de cuenta que sí fue la primera, porque sino nos vamos a poner a ahondar en estupideces pasadas y no, no vale la pena, mejor seguir adelante.



Ah! Y lo voy a poner en castellano para que tooodos lo entiendan y este mensaje llegue a todo aquel hispanohablante que, aunque sea por casualidad, se encuentre con este blog.



A.- Buenas tardes, señora. Puedo ayudarla?

*.- Buenas tardes, quisiera un cuarto con la tarifa de US$59.

A.- Nuestra mejor tarifa para esta noche es US$64, señora.

*.- ¡¡Pero en Billboard me dijeron que sus habitaciones costaban US$59!!

A.- Tal vez sí, pero se equivocaron porque nuestra mejor tarifa para esta noche es US$64, señora.

*.- ¡¡Pero ellos me dijeron!!

A.- Sí, señora, pero se equivocaron.

*.- OK, lo quiero, no hay problema.

A.- OK, pero sólo tenemos habitaciones con 2 camas y "fumadores".

*.- Oh, no. Prefiero una habitación con cama King y "no fumadores".

A.- Me temo que no va a ser posible, porque estamos casi agotados y las únicas habitaciones que nos quedan son dobles y "fumadores".

*.- ¡¡Pero en Billboard me dijeron que sí tenían!!

A.- Disculpe, pero esa es una información que Billboard no se la puede dar porque ellos no tienen acceso a nuestra base de datos. Si lo hicieron, le mintieron. Lo siento mucho.

*.- ¡¡ Pero yo quiero una habitación con cama king y "no fumadores"!!

A.- (&%#$$%%^) Le entiendo, señora, pero no tenemos habitaciones disponibles porque estamos agotados.

*.- Ok, ok. Pero quiero una habitación en planta baja, porque tengo miedo a las alturas.

A.- (...) Ok, señora. (...) Aparentemente está de suerte, porque me queda un solo cuarto disponible en planta baja.

*.- Y no tienen cama king??

A.- (suspira) No, señora. LOS UNICOS CUARTOS DISPONIBLES SON "FUMADORES" Y DOBLES.

*.- Ok, pero necesito un cuarto que esté cerca de mi auto porque no tengo ganas de moverlo.
A.- ('-') No, no tenemos uno cerca de su auto. Este es el único que nos queda en planta baja. A no ser que prefiera uno cerca de su auto, pero en el segundo piso.
*.- Oh, no. Está bien.
A.- Y le vamos a hacer un descuento del 10%, por el hecho de que no tenemos habitaciones para "no fumadores". (...) Y el total son US$57.60.
*.- Pero no era US$59???
A.- (grrrr...) Si ud. prefiere se lo dejamos en US$59, pero podemos hacerle un descuento de hasta US$57.60.
*.- No, no. Mejor US$57.60.
Y si, vieja de mierda. Si encima que me dejaste con una úlcera de los nervios te hago un descuento de casi US$7, no te conviene hacerte la loca. Total siempre hay un idiota que te consigue la habitación cerca de tu auto de mierda, porque cuesta mucho subir tu culo americano a tu auto, poner primera y moverte 50 mts. para no complicarme la vida. La c... de tu madre. Y seguro que ni un penny de propina dejas, vieja tacaña.
Gracias. No le había visto el lado positivo del desahogo.

3 ene 2008


"Si tuvieras la oportunidad de conocer mi corazón realmente, te darías cuenta que no me merezco que me lastimes..."


Después de 60 días de haberme dicho esta frase te vuelvo a recordar, y me doy cuenta de que sí, que cada uno tiene lo que se merece.


Y también me doy cuenta que realmente tengo que salir de este juego. No puedo seguir entrando y saliendo, entrando y saliendo, entrando y saliendo... porque los cuentos de nunca acabar si alguna vez lo hacen, nunca terminan bien. Y, finalmente, la realidad me aplastó la cabeza y me mostró que una boca de plástico que sólo reproduce palabras descartables que se usan en el momento y luego se tiran a la basura, desafortunadamente, merece que lo lastimen...

2 ene 2008

Sueño Raro #2

Vuelvo de EEUU y me quiero ir a vivir sola. Encuentro una casa para alquilar por la calle Sarmiento, muy cerca de lo de Kuki. No sé cómo la conozco a Adriana (que es morocha y de ojos marrones), pero no, físicamente no era Adriana, sino que era Lauren (que es gringa hasta más no poder), y tenía una hijita (¡¡¡que también era rubia!!!). Como no tenía adónde ir, la invito a que se quede en casa todo el tiempo que quiera y, es más, la cuido a la nena cuando ella se tiene que ir a trabajar.
Un día, me animo y le pregunto por Elías y me dice que se lo acaba de encontrar en la parada de Ayacucho y San Martín y que la había visto a la nena, y que estaba muy contento. Y ahí, inevitablemente, comenzó una charla sobre el chico en cuestión, y descubro que ella no sabía nada de nada, y comienza a hablar de sus sentimientos para con él. Preferí despertarme...

Sueño Raro (?)

Me acuesto a dormir en la habitación de las peruanas porque estamos cagadas de miedo por la cantidad de fantasmas que se ven por día (sí, señores, Savannah es una ciudad embrujada), y hasta ahí forma parte de la realidad.
Cuando me despierto estoy en un lugar que no conozco, que por lo que veo y escucho es Posadas, sólo que no recuerdo cómo me volví de EEUU, ni cuánto ni cuándo me pagaron, y es muy loco.
Lo tengo a mi papá preguntándome dónde están todas mis cosas y por qué no había juntado aunque sea US$100 para poder pagar las deudas con las que nos quedamos en Argentina cuando yo me venía para América.
Entonces agarro el teléfono (que, misteriosamente, es igual al del hotel aunque en Posadas creo que no fabrican de ese tipo y quiero marcar el número de La Quinta para preguntar qué pasó y por qué estoy en Posadas en vez de estar en Savannah y me equivoco con el número. Quiero volver a marcar y me vuelvo a equivocar, y así sucesivamente hasta que me despierto tranquilita en el cuarto 105, durmiendo con las peruanas...