7 mar 2009

entendiendo

usaste la palabra Dios, y tan sólo ese simple y monocorde sonido me hizo pensar en lo poco que te conozco; la nada en que se convierte todo cuando intento pensar en tu alma, en lo que tenés adentro, en lo que pensás, en lo que sentís...en fin, en lo que sos vos.

y es justamente dios, y nadie ni nada más, el que está en medio de todo esto. ya no se trata del universo. es simplemente ÉL queriendo que, finalmente, hoy a 1000 kilómetros (no a 8000, ni a 350, ni a 10 cuadras) entienda que hay cosas que simplemente son así. no requieren explicaciones larguísimas, ni demostraciones físicas; simplemente son, porque son. y se aparecen en nuestras vidas porque necesitamos comenzar por no entenderlas, querer desmenuzarlas (qué más que un sol como el tuyo para hacerme entender eso), despedazarlas, desarmarlas, para volver a ponerlas en el mismo lugar, aunque sigamos sin comprender. y eventualmente, cuando nos resignamos, cuando nos damos por vencidos o, mejor, comenzamos a ACEPTAR que tal vez sean así porque todo en esta vida tiene derecho a ser como puede o como le sale, entendemos.

pero quiero que le prestes atención al término. entendemos. ¿entendés?

hoy entiendo.

hoy te entiendo.

que sos así porque no te sale ser de otra manera.

que tal vez mi presencia en tu vida ha sido tan desconcertante como lo fue la tuya en la mía.

que después de pelear y pelear con vos mismo, conmigo, con el mundo, hoy estamos acá.

que el universo del amor y de los enamorados, es tan vasto y versátil, que los cuentos de hadas y las novelas de los libros hoy me parecen meros mitos.

que no importa cuánto tiempo pase, siempre, siempre, te voy a llorar.

pero hoy ya no es el llano de la pena, o de la desdicha; es el llanto del que entiende que se puede querer de la manera que a uno le salga. que querer es querer, porque es querer.

y que te quiero.

no por cómo me hacés el amor.

no por cómo me besás.

no por cómo me sonreís.

no por cómo me mirás.

no porque quiera que me quieras.

sino porque sos vos.

















"Escucha una cosa,
que te voy a decir,
aunque te duela el alma,
como me duele a mí,
podría engañarte,
si me diera mentir,
el caso es que
no puedo enamorarme de ti..."

*Joaquín Sabina

1 comentario:

Alina Golondrina dijo...

"que no importa cuánto tiempo pase, siempre, siempre, te voy a llorar.

pero hoy ya no es el llanto de la pena, o de la desdicha; es el llanto del que entiende que se puede querer de la manera que a uno le salga. que querer es querer, porque es querer."

SNIF


me hiciste llorar tb, un poco, muy adentro (hay cosas q van más alla de las lágrimas o la demostracion física, ooootro tema por ENTENDER...)


precioso texto, sabias palabras, impactante cambio de escena xD


te quiero mico, un abrazo