9 jun 2008

ayudame

necesito ayuda. y mucha.

siento que me voy, siento que me hundo. ya no necesito razones válidas, ni argumentos gruesos. se me están cerrando los ojos y no puedo volver a abrirlos.

se me perdió la alegría y no la encuentro.

sí, ya sé qué pensás: algo tan valioso y yo lo vengo a perder así, sin más. pero es que es de familia, nací despistada y ya me resigné a que me voy a morir despistada. porque siendo así, despistada fue como se extravió.

por eso, porfi, ayudame.

yo sé que no se debe haber ido muy lejos, pero no la encuentro.

nono, mejor ayudame a buscarla. porque, si te digo la verdad, no la busqué mucho.

ayudame a saber de dónde vienen las lágrimas. y no me hables de los ojos. yo quiero saber de dónde verdaderamente vienen. porque yo las tengo a montones e intenté regalarlas, pero nadie las quiere. entonces, hago fuerza para que no se me salgan. pero ya no puedo más. pero tengo miedo, porque a veces pienso que si las dejo salir, no van a parar.

contame cómo era reirse. no, no es que me haya olvidado. pero yo te hablo de las carcajadas, de esas que te contraen los músculos y te hacen lagrimear. así como cuando estás contento de verdad y, si pudieras, le gritarías al mundo cómo te sentís.

dale, mirá hacia arriba y describime cómo es el cielo, qué forma tienen las nubes y contá las estrellas en voz alta así te puedo escuchar. así tal vez me tiente y por ahí, de a poquito, me vuelve la fuerza para estirar mi propio cuello y mirarlo por mí misma.

describime qué sensación te produce la carcajada de un niño. y mejor si me mirás como loca cuando te digo que yo ya ni presto atención para poder escuchar alguna.

contame si vos sí sentís el cosquilleo en la panza cuando ves a alguien que te gusta mucho mucho.

decime que se siente hermoso la calidez de un beso, la suavidad de una caricia y la gracia de una mirada.

haceme acordar cómo es cuando se te hinchan los pulmones llenos de aire, llenos de vida y la sangre no sólo ruge en tus venas sino que te calienta la piel y te llena de fuerza y de ganas para salir a la calle, como si fueras a conquistar el mundo.

y si no te digo nada, si parece que no te escucho, mirame a los ojos.

pero, pará, no te asustes si están muy tristes. fijate más allá, que ellos seguro gritan lo que yo parezco no querer decir.

pero, por sobre todas las cosas, relatame detalladamente cómo se siente volver a creer. contame lo lindo que es volver a confiar. y explicame aunque te mire incrédula lo maravilloso que es entregarse al universo en sus idas y venidas, en las sorpresas que tiene para ofrecer cada segundo que pasa. y gritá que por cada razón para estar triste existen millones y millones para sonreir hasta poder atar las comisuras de la boca detrás de mi cabeza y agradecer con los ojos bien abiertos la gran oportunidad de estar viva.

1 comentario:

Alina Golondrina dijo...

jajajaja lloreeee como una IDIOTA!

veni, que te cuento, relato, ayudo, digo, recuerdo, todo, pero date cuenta, date muuucha cuenta que sos vos la que notaste esas cosas primero, la q sabe que existen y por eso quiere q le hablen de ellas, las que las anhela desde lo mas profundo de su corazon y esa sola razon es suficiente para volver a sonreir...si hay tantas, pero tantas cosas hermosas, por que estar triste? (no conteste, se que algunas razones son mas fuertes que otras, solo quiero hacer enfasis en que el hecho de que haya una razon muy muy grande para llorar no quiebra la verdad de que hay muchas otras tantas para reir, y tu risa en particular es la mas sanadora que escuche en mi vida....)

te adoro, y perdon por no haber pasado mas seguido...un beso gigante y una sonrisa anudada en la nuca con ganas de verte :)