en verdad siento que podría besarte.sortear la escasa distancia entre tu boca y la mía, y besarte.
dar ese paso que separa tu cuerpo del mío, acariciar tu cuello con una mano, sentir tus brazos alrededor de mi cuerpo, y besarte.
callar las palabras con las que lleno mi cobardía, y besarte.
decir lo que vos no te animás a decir, y besarte.
franquear lo infranqueable, sondear lo insondeable, y besarte.
volver sólidas las frases que no me animo a interpretar, y besarte.
finalizar mis intentos mediocres de tenerte cerca, ya no situar mi boca a un costado, y besarte.
besarte, besarte, besarte...
hasta que se me gasten los labios,
hasta que me pidas por favor que pare...
besarte, besarte, besarte...
despertar mi valentía, acallar mi cobardía,
mirarte a los ojos y sentir que las palabras sobran,
porque lo único que quiero hoy, ahora, ya,
es besarte.
2 comentarios:
pequeños beneficios de que el sujeto en cuestión no lea blogs, porque sabría al instante que es para él jeje...
aguante el blog para el desahogo de los cobardes (snif)!!!!
Ay perdón, me pesqué. Pero estoy a punto de copiar tu poema y pegarlo en mi blog... soy la persona más cliché del mundo (así se me conoce). El sujeto en cuestión lee blogs, incluso el mío. Maleficios de la histeria selectiva que ni aún así se vaya a hacer cargo. Y hay que ver con qué destreza esquiva toda profesión de amor. Aún así, aguante el blog desahogo de los cobardes!
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