11 mar 2008

Te Necesito...

Lloró.





Le dijo que por favor hable, que diga lo que sentía, que estaba ahí para escuchar.





Lloró más.





Dijo que entendía, que entendía todo, que no se preocupara.





Siguió llorando.





Y no pudo más. Lloró como nunca la había escuchado llorar. Con una tristeza tan profunda, tan lastimera, tan desgarrante.






Y dijo que estaba cansada de las mentiras.


Que tenía mucha bronca.


Que tenía miedo.


Que quería estar sola.


Que hasta había pensado en terminar con todo esto.









Y las lágrimas me ahogaron.


Y no supe qué decirte.


Pero lo pensé.


Y es que te necesito.


Que cuando creas que no vale la pena, que no tiene sentido, que duele demasiado, acordáte que yo te necesito.


Que no importan las grandes distancias, porque uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan.


Que no importa dónde estemos, porque siempre estamos juntas.


Y que si alguna vez volvés a pensar en terminar con todo, le ruego a Dios que recuerdes, cuánto te necesito.

No hay comentarios: