es burdo. es turbio. es oscuro.
trato de recordarlo cuando no lo tengo enfrente y su cara se me aparece como un agujero negro. un agujero por el cual, si meto la mano, puedo llegar hasta su alma. pero no me animo, porque su alma también es turbia.
es amarga.
es negra.
es áspera.
huele a desgracia.
y se oye como un lamento.
todo él es un círculo vicioso entre patético y terrible. puede comenzar, ominoso y terrible, desplazándose maliciosamente, mostrando todas sus cartas, las cuales despliega hábilmente sin importarle cómo ni con quién, siempre que pueda lograr su objetivo.
hasta que cae.
y cuando lo hace, decae. se vuelve confuso. pero porque uno no sabe si odiarlo, sentir lástima o tirarlo a la basura por ser tan fucking inservible. basura humana, para ser más precisos.
llora.
se retuerce.
corre de un lado a otro, sin saber adónde ir.
se ahoga en un vaso de agua.
jura.
miente.
y también, si puede, te aplasta.

hace todo, pero todo, para seguir siendo burdamente patético y humanamente inútil.